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El Rally de la República demostró su dureza en varios sentidos. Uno de ellos fue el alto número de abandonos registrados en más de una clase. En la RC4, por ejemplo, hubo un binomio sobreviviente para llevarse el éxito: el de Rodrigo Ocampos y Alejandro Álvarez.  

Con un Honda Civic Type R parecido al que en 2018 usó su hermano Jorge para ser subcampeón de RC3, Rodrigo comentó cómo llegó al final: “Como fue una competencia larga de más de 500 kilómetros, pretendíamos ser progresivos en cuanto al ritmo a emplear. Nuestra intención era ser lo más efectivos posibles etapa por etapa a lo largo de los tres días y afortunadamente todo salió bien”.

Álvarez agregó: “Este evento nos ofreció a todos una modalidad que me parece muy interesante. Para todos, y los navegantes no fuimos la excepción, hubo más trabajo que hacer que de costumbre, pero justamente eso es lo que nos dio gusto de República. Los tramos fueron lindos, al igual que el hecho de tener que plantear una estrategia que nos permitiera sobrellevar la exigencia. A nosotros, correr con la cabeza indudablemente nos sirvió para salir bien parados de este evento”.    

Ocampos concluyó: “Una fecha así al año es muy necesaria porque nos jerarquiza y nos motivas. Nos llevamos de Carapeguá una cantidad importante de puntos, así que agradezco al equipo por habernos entregado una máquina que se comportó maravillosamente, sobre todo teniendo en cuenta que ya estamos participando en función del campeonato”.

Foto: Alfredo Velásquez