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A falta de un abandono importante fueron dos los que se produjeron en la punta de la carrera cuando se estaba llevando a cabo la segunda parte de la etapa intermedia de las tres que componen el Rally de la República, tercera fecha del Campeonato Paraguayo de la especialidad.

El noveno tramo de la competencia, que era el penúltimo de los seis que conformaban la jornada de hoy por la tarde presentó los grandes golpes, no solamente a quien era líder absoluto hasta entonces, Gustavo Saba, sino también a su escolta, Diego Domínguez.

El actual campeón, navegado por Fernando Mussano, se había impuesto en los especiales 5, 6 y 8 y había sido segundo en el 7, pero al caer de un tercer salto consecutivo en pocos metros, su Volkswagen Polo GTI R5 hizo un ruido fuerte. El soporte del amortiguador delantero había colapsado, dejando a Saba sin chances de seguir adelante. Una hipótesis de su equipo es que parte de la suspensión de ese lado se haya resentido ayer en la salida de camino en quinta velocidad que sufrió durante la mañana, aunque el episodio será analizado más exhaustivamente luego.

Incluso medio kilómetro antes, Domínguez y Edgardo Galindo comenzaban a padecer en su Hyundai i20 una falla eléctrica que dejó de alimentar la bomba de combustible, por lo cual el motor se paró.  Ambas tripulaciones de la clase RC2 Pro se reengancharán para sumar algunos puntos más durante la tercera etapa.

Siempre a la expectativa desde su tercera posición, pero con un planteo inteligente y un ritmo que lo acerca cada vez más a sus rivales con mayor experiencia, Luis Maldonado (h) pasó súbitamente a ocupar el primer puesto en los cómputos generales a los mandos de su Škoda Fabia y acompañado por Jorge González.

Maldonado se adjudicó el décimo parcial por 7.74s con respecto al Toyota Etios R5 de Alejandro Galanti y Leonardo Suaya, desde ahora los nuevos segundos del rally. La diferencia entre ellos es de 46.62s. En tercera plaza a 1m48.25s se encuentra el único Polo sobreviviente hasta el momento, el que tripulan Miguel Zaldívar y Diego Cagnotti.

A Zaldívar no lo dejaron de lado los problemas de frenos sufridos desde ayer, además de que antes de la asistencia del mediodía le subió demasiado la temperatura del escape del coche, que le generó humo en el habitáculo y el temor de un incendio en la parte trasera cerca del tanque de combustible y sus conductos (como le ha pasado a este modelo en otras partes del mundo). Pese a todo, el volante de la escuadra MZR ganó la PE9 por casi ocho segundos con relación a Galanti. El representante de Toyota, por su lado, aún siente que algo falta para igualar las prestaciones de eventos anteriores.

En una cuarta plaza que festeja provisoriamente, José Luis Jacquet se distancia casi cuatro minutos y medio y lo obliga a ser consistente en el segmento conclusivo para poder materializar un resultado importante con otro de los productos checos.

Aparece quinto con el mejor vehículo de producción el líder de RC2N Pro, César Martínez (h), ahora con su homónimo padre a sus espaldas, a menos de cinco minutos. Ayer, había sido Andrea Lafarja quien se ubicaba allí, pero hoy la piloto proveniente del Cross-Country atravesó varios contratiempos, como un pinchazo en una rueda delantera al principio y la rotura del turbocompresor que envolvió su máquina en una densa humareda a lo largos de los últimos compases de esta tarde, inclusive hasta el instante en que ingresó al parque cerrado en Carapeguá. Mientras que ella cayó a quinta, Fernando Servín y Rubén González ascendieron a tercero y cuarto, respectivamente. Todos ellos tripulan Mitsubishi Lancer Evolution X.

Sin embargo, son usuarios de autos de tracción simple los que se sitúan entre las colocaciones octava y décima a nivel absoluto. El más efectivo de ese grupo fue Álvaro Yaluk, que lleva al tope de la división RC3 Pro a su Citroën DS3. Yaluk y su copiloto Fabrizio Roca coinciden en que la máquina francesa se comportó muy bien hoy. Solo el recalentamiento del fluido de frenos lo hizo perder algunos segundos, así como recorrer un buen rato sin visibilidad detrás del Lancer herido de Lafarja.

Lo sucede en el clasificador Diego Elizeche, cuyo Honda Civic Si arrancó el día con una caja que respondía únicamente en las marchas primera y cuarta y que debió ser cambiada en la asistencia, una labor que le hizo penalizar 20 de los 50.90s que lo separan de su predecesor. Elizeche es puntero en RC3. El Civic Type R de Sebastián Lafarja figura décimo y se antepone en su división al Toyota Corolla de Riyosuke Shima, de funcionamiento sin falencia alguna.

Rodrigo Ocampos y Alejandro Álvarez mandan solitariamente en RC4 con un Honda Civic Type R de generación anterior. La parrilla de suspensión del Toyota Vitz de Arnaldo Duarte acusó el castigo de algunos tramos -particularmente del segundo- y se aflojó, permitiendo que el Volkswagen Gol 1.6 de Félix Bareiro y Manuel Vera pase al frente en la clase RC4L.

Rafael Saurini y Joel Gómez (Toyota), al igual que desde el principio, son el binomio a vencer en RC5 y la Copa Etios, precediendo a Giulio Massagrande y el Gol del actual monarca Nicolás Baeza.    

A Diego Domínguez (h) lo afectó un percance idéntico al del principio de la competencia cuando se le volvieron a cortar los tornillos especiales que sujetan la llanta del Peugeot 208 R2 (RC4 Pro), ya no la delantera derecha, sino la izquierda cuando faltaba poco para terminar el recorrido. 

-Foto: JES Audiovisual.